Asimismo, el alcohol limita la absorción de calcio, pudiendo ser además de un causante de deterioro óseo, un impedimento para la contracción muscular.
Y como si fuera poco, el alcohol reduce los niveles de antioxidantes en el organismo y suma estrés, lo cual reduciría las posibilidades de que nuestro cuerpo se recupere correctamente tras el esfuerzo.
Por último, no debemos olvidar que el alcohol tiene efecto diurético, y así, mientras entrenamos existe alto riesgo de deshidratarnos lo cual sabemos, reduciría notablemente el rendimiento deportivo.
Ya sabes, no hablamos de embriagarse cada día, sino que simplemente con beber más de 2 cervezas a diario en los hombres o más de una en las mujeres, ya estaríamos en presencia de un exceso de alcohol,nada aconsejable si queremos un mejor rendimiento deportivo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario